La historia de hoy se llama “El AMET y yo”
Hoy es uno de esos viernes extraños en los que, los efectos de un resfriado, provocan en ti todo cuanto atenta contra el buen inicio del día. Llega la pereza, las sábanas se pegan y hasta ducharnos es como si estuviéramos tratando de subir al pico de las más altas y empinadas lomas de nuestra isla. Tarde, un poco tarde salía de casa, pero la premura era el colegio, iba temprano aún para llegar al trabajo. (más…)