La institucionalización del INACOCO no debe seguir aplazándose, se trata de una deuda con los productores, con las comunidades rurales y con la economía del futuro, porque aprobar el proyecto de Ley que crea el INACOCO y ponerlo en marcha, permitiría, entre otros objetivos promover una renovación masiva de las plantaciones con variedades de alto rendimiento, onsolidar un plan nacional de capacitación técnica a agricultores, establecer alianzas internacionales para exportación y transferencia de tecnología, posicionar a República Dominicana como un país líder en productos derivados del coco y generar empleos rurales de calidad, frenando la migración y reduciendo la pobreza.