Hoy escuché a Silvia decir una frase que quiero compartir con todos ustedes: «En el viaje de la vida, Dios nos dota de una brújula y no de un mapa”. La brújula indica hacia donde debemos caminar, sin decirnos qué hay delante o detrás, como lo haría un mapa, de ahí su valor. Si con el pasar del tiempo el camino se torna difícil, no quiere decir que vayas en la dirección incorrecta, nadie dijo que sería fácil. Todo debemos verlo como parte de ese propósito que Dios tiene para con cada uno de nosotros en la vida, porque nada sucede porque sí. Cada paso, por más difícil que sea, cada sacrificio hecho, al final tendrá gran valor.
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