Como les he dicho antes en otros escritos, formo parte de un grupo de correos o foro de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, en donde las ideas de estudiantes, profesores y servidores administrativos se encuentran y muchas veces se enfrentan. Aunque con poco tiempo para participar en estos últimos meses, me tomo algunos minutos del día para leer uno que otro correo de esos que allí se envían y en ocasiones, responder o escribir algo.

Hace unos minutos leía un correo de Orlando Arias, muy activo en el foro, el título de su correo me llamaría mucho la atención, sobre todo en estos días en los que aún no supero la noticia de la muerte del profesor e intelectual Mateo Aquino Febrillet. «No puedo respirar, me estoy muriendo» últimas palabras de Febrillet, llevaba por título el correo, me detuve a leerlo. Nos cuenta Orlando que lo que escribe es la versión que ofrece Fausto Herrera Catalino compañero de toda la vida de Mateo Aquino Febrillet, sobre ese último momento de vida y luz del eterno rector Febrillet. Les comparto el texto íntegro de su correo, esperando que el mismo, pueda servir de llama que encienda la mecha que haga estallar nuestros corazones y nos despierten esas ganas de luchar y protestar, exigiendo cada día que la muerte del maestro no quede impune.

========================================

Por Orlando Arias

«La versión la ofrece Fausto Herrera Catalino compañero de toda la vida de Mateo Aquino Febrillet,  quien tuvo acceso a versiones personales y de miembros del núcleo familiar del ex rector.

Al recibir el disparo que le impacto el corazón, el torax empezó a ensancharse, se inundó de sangre que tapó sus vías respiratorias y pulmones, de ahí su primera reacción mientras dirigía su mirada asombrada y palabras entrecortadas a los acompañantes más cercanos:

SE DIO CUENTA QUE ESTABA HERIDO

Sentía un dolor desconocido, una brasa encendida fuera de control dentro del cuerpo que hace minutos antes del ruido de los disparos, no estaban con él, en segundos le llegaron del cerebro los datos de su situación de peligro.

NO PUEDO RESPIRAR

De repente notó que por su boca y nariz, cada vez que intentaba hablar o respirar manaban borbotones de sangre, que su estado era peor.

Vivió con angustia su nueva realidad de dolor y la consciencia de su estado llegó a límites del pánico, toda su vida pasó por la mente a la velocidad de la luz e intentó explicarse por qué alguien de su formación debió meterse por razones de persistencia y crecimiento en aquella jauría de animales y barbarie?

Ya era tarde; no podía, con el solo pensamiento, hacer algo para cambiar los hechos.

ME ESTOY MURIENDO.

Fue su segunda y última expresión antes de que el mundo se volviera oscuro y la razón retornara a ser abstracta haciendo las ideas y reacciones autónomas e inaprensibles.

Se sintió atraído de la claridad a lo negro, como la luz de las bombillas al ser apagadas, esa transición que nunca se explica, pero real e imperceptible.

Escuchaba voces, ayes, gritos que se iban alejando, menos audibles cada vez. Hasta que dejó de escuchar y sentir.

Cuando las máquinas golpearon el pecho en intento de resucitación, ya no estaba. La sensiblidad; vista, oído, olfato, gusto, tacto se extinguió.

Su conclusión de hacía minutos vino a ser verdad definitiva,

ME ESTOY MURIENDO».


10 comentarios

digna alt. acosta · marzo 15, 2016 a las 6:57 pm

cuanto duele que un extraordinario ser humano como el maestro Febrrillet cayera muerto por esas lacras; el maestro era muy grande para asociarte con esas ratas. Esperemos en Dios que esta muerte no quede impune

Natividad Cotes de Ortiz · marzo 15, 2016 a las 9:09 pm

Desgarrador relato… Como dijo tu padre, «Nadie merece morir así». En paz descanse

miguelangel claudio chacon · marzo 15, 2016 a las 11:59 pm

waho inprecionante,y ala ves triste que dolor has dejado en nueetro corazoness

Jeimy German · marzo 16, 2016 a las 8:04 am

Es increíble, quienes somos para quitar la vida a otro ser humano?. Nos rodeamos de gente que no sabemos de al que son capaces por conseguir lo que quieren. Las autoridades deben poner ejemplos.

Jesús Cruz Martínez · marzo 16, 2016 a las 12:04 pm

Acabaron con la vida de un gran ser humano.
Mateo Aquino Febrillet

Vladimir · marzo 16, 2016 a las 1:49 pm

Es una descripción clara de lo que paso en esos último minuto por la cabeza del ilustre profesor es una reflexión a la vez de que no podemos apasionar no con nada incluso con algo tan transitorio como es la política o los puestos no son para siembre para que las personas se crean que no pueden vivir o respirar sin un cargo y se que el rector estaba mediando lo digo por las dos personas que comenzaron el conflicto maldito al asesino que se pudra en el infierno no podemos permitir que quede impune.

Dra NIdia Novas · marzo 16, 2016 a las 7:44 pm

Que dolor me fui en lagrimas.esta muerte me dolio mucho no tenia cercanía con el pero se que fue un gran ser humano y lo recuerdo era rector el dia de mi graduación aun tego ese gran recuerdo de una foto de ese día descansa en paz..

Juan Antonio Cerda Luna · marzo 17, 2016 a las 1:03 pm

La muerte del maestro Mateo Aquino Febrillet, es un acto de barbarie propio de la inversión de valores en el ejercicio de la política partridaria, en un país donde no se respeta ni siquiera el derecho a la vida.

Arelis Marte · marzo 19, 2016 a las 6:48 am

Es lamentable que las personas honestas y serias de este país no puedan incursionar en la política con el fin de servirle a su país, sólo porque una pandilla de ladrones y asesinos han infestado todo. Con este crimen tan cobarde, sólo espero que la sociedad Dominicana alce su voz para exigir justicia, y que ese mentiroso de Peralta ya por fin pague por sus crímenes. Estoy segura que el pueblo ya está despertando de ese letargo en que nos tienen sumidos todos estos corruptos e indecentes, que han ido sembrandoven nosotros la desesperanza y el temor, para ellos seguir robando y acabando con nuestro país, que a pesar de sus ambiciones desmedidas sigue siendo nuestro.!!! Que viva mi país, fuerte, trabajador y lleno de gente buena todavía….!!!!!

carlos manuel · marzo 19, 2016 a las 5:46 pm

Fe UN hombre muy tranquilo nunca lo escuche Levantando la voz fue UN excelente rector compueblano sancristobalense por tu ejemplo

Deja una respuesta

Marcador de posición del avatar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *