CONTRASTES | El día de ayer el periódico el Nacional colocaba en su portada una fotografía del brote de aguas negras del que era víctima el sector de los Guandules, muy cerca del mercadito que hay por esa humilde comunidad del Distrito Nacional. Más tarde y sin haberse producido pronunciamiento alguno o externado alguna preocupación al respecto, se publicaban en redes sociales fotografías del actual alcalde en momentos en el que este recibía el apoyo de «jóvenes empresarios» en un restaurante de la ciudad capital.
Al ver todo esto y recordar aquella portada de hacía tan solo unas horas, llegó a mi meten aquel refrán que reza… «Dime de qué alardeas, que yo te diré de lo que careces»… Cualquiera llora al ver esto ¿Es eso una actitud verdaderamente humana? La sensibilidad social es una condición que tiene que sentir en todas sus fibras un servidor público para poder servir. Es por ello que creo en aquello de que los ciclos se cierran y que cuando nuestras autoridades se sienten más grandes que hasta las necesidades del pueblo, hay que hacerlos aterrizar y producir cambios.
Sed justos es lo primero, si queréis ser felices. El Alcalde del Distrito Nacional ha hecho sus aportes en estos casi 14 años de gestión municipal, eso no se puede negar, sin embargo, en sus últimos 4 años, se hace más que evidente que su ciclo cerró y que este está agotado; terminaron las ideas, iniciativas, se perdió la conexión con el pueblo. Cuanto esto sucede, la idea del cambio deja de ser idea y se convierte en necesidad.
Dime, mira esta foto… ¿Qué opinas de esto que ves?

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