-¿Por qué lo hiciste?. No te ofendas pero… a mi parecer fue un poco desastre, quizá no al principio pero, ahora… ¿qué pretendías?.
-Ni yo mismo lo sé.
-A veces pienso en ello, se te veía tan ilusionado cuando empezaste con esto… Debe ser duro ver tu sueño hecho trizas, todo tu esfuerzo, tu trabajo. Con sinceridad, ¿te arrepientes?.
-Eso nunca. Y sé que quizá parezca extraño pero, incluso con tan catastrófico resultado, mi proyecto me sirvió para aprender algo.
-¡Vaya!, me sorprende.

-Dime, amigo: ¿qué causa en ti tanta sorpresa?.

-¡Tú los creaste!, les diste la vida, y hoy por hoy apenas algo más de la mitad te son fieles. Dudan, dudan y dudan, como si temiesen creer en algo en lo que resulte difícil creer, y se olvidan de ti, cuando es gracias a ti que respiran, ríen, aman… No llego a comprender qué pueden haberte enseñado, cuando tú lo has dado todo por ellos, y nunca supieron apreciarlo.

-Pareces muy seguro de lo que dices pero… quizá no lo hice tan bien.

-Tonterías.

-¡Míralos!, ¡no son felices!. Lo tienen todo y no lo ven, sueñan con cosas inalcanzables los unos, y los otros, que tienen éstas en sus manos, sueñan con otras que se les escapan. Sólo ven el error en el ojo ajeno, son egoístas y se envidian los unos a los otros.

-Cierto, y nunca lo entenderé.

-Es más, todos y cada uno tienen una pequeña razón, al menos, para sonreír, por pequeña que sea. Y a veces la olvidan y lloran, se sienten tristes… incluso llegando a buscar la salida fácil.

-Sé a lo que te refieres, ¡qué necios son!.

-¿Verdad?. No hacen sino sembrar el mal, con guerras, torturas… Algunos se creen superiores y someten al resto, como si de seres inferiores se tratase. Violan, roban, se matan entre ellos…

-Locos…

-No, amigo, loco yo. Culpa mía la de hacerles nacer condenados.

-¿Condenados?, no entiendo.

-Condenados, sí, condenados a ser libres, a poder elegir qué hacer y cuándo hacerlo, ahí está la clave de su egoísmo y desprecio por el resto. Condenados a tener esperanza, a soñar… Es por eso que son víctimas de su propia libertad.

-Pero… tú dijiste que la clave era eso, la libertad, que les haría diferentes, mejores.

-Me equivocaba.

-Resulta tan extraño…

-Lo sé, pero piénsalo.


1 comentario

La Sub Escalera » Blog Archive » EN LA UASD… CORRUPCION Y MALDAD · marzo 13, 2009 a las 5:55 pm

[…] Profesores, Empleados y Estudiantes les recuerdo aquel relato que publicara en mi blog, sobre un BREVE RELATO DE UN LOCO que reza que todos y todas estamos condenados; sí; condenados a ser libres, a poder elegir qué […]

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